Formación
El objetivo de la sesión: cómo formularlo para que la clase tenga rumbo
"Hoy vamos a trabajar ippon seoi nage" dice qué se va a hacer, pero no para qué ni cómo sabremos si salió bien. Un objetivo bien formulado sí lo dice: orienta al sensei al armar la clase, le da sentido a cada ejercicio para el judoka y permite, al terminar, responder una pregunta simple: ¿lo logramos? Este artículo resume cómo se formula el objetivo de una sesión según la didáctica del deporte, qué dice la investigación sobre fijar objetivos y cómo lo aplicamos en el club.
En resumen
- – El objetivo empieza con un verbo en infinitivo que describa una conducta observable: ejecutar, aplicar, enlazar, mejorar. No "conocer" ni "entender".
- – Después del verbo va qué se trabaja y en qué condición o con qué criterio, para que al final de la clase se pueda comprobar.
- – Como mucho tres por sesión: el técnico, el físico y el formativo. Uno bien formulado vale más que cinco vagos.
- – Los objetivos centrados en cómo se ejecuta (de proceso) son los que más mejoran el rendimiento; los centrados solo en ganar, casi nada.
- – En el club, cada sesión lleva su objetivo: se dice en el rei de inicio y se revisa en el de cierre.
La fórmula
Diagrama propio, a partir de los componentes de Mager y de la didáctica de la educación física.
- Empezar con un verbo en infinitivo. Es la convención de la didáctica en español: el infinitivo nombra la acción que se espera del judoka.
- Que el verbo sea observable. "Ejecutar", "aplicar", "sostener" o "enlazar" se pueden ver en el tatami. "Conocer", "entender" o "aprender" no: nadie puede comprobar desde afuera si alguien "entendió".
- Decir qué se trabaja. Una técnica, una capacidad física o un valor, con el énfasis de ese día.
- Agregar la condición o el criterio. En qué situación se hace (con el compañero en movimiento, bajo resistencia, en combate) o cuándo se considera logrado (por los dos lados, 5 segundos de control, sin perder la postura).
Elegir el verbo según el momento
El verbo no es un adorno: indica en qué etapa del aprendizaje está el grupo.
| Si el grupo está… | Verbos | Ejemplo |
|---|---|---|
| Aprendiendo algo nuevo | ejecutar, realizar, practicar | Ejecutar la entrada de ippon seoi nage sin compañero con los pies paralelos y la cadera baja. |
| Llevándolo a una situación real | aplicar, emplear, utilizar, enlazar | Aplicar el ippon seoi nage con el compañero en desplazamiento y continuar al suelo cuando la proyección no es ippon. |
| Desarrollando una capacidad física | mejorar, incrementar, sostener | Mejorar la resistencia a la fuerza en un circuito en parejas de tres vueltas. |
| Formando valores y actitudes | manifestar, mostrar, evidenciar | Manifestar cuidado por el compañero en cada caída y en el shiai. |
Hasta tres objetivos, no más
La didáctica de la educación física distingue tres tipos de objetivo en una clase, y recomienda no mezclarlos en una sola frase:
- Técnico (instructivo): la habilidad o técnica que se trabaja.
- Físico (desarrollador): la capacidad que se quiere mejorar: fuerza, resistencia, coordinación.
- Formativo (educativo): el valor o la actitud. En judo los tenemos a mano: respeto, autocontrol, jita kyōei.
No todas las sesiones dan para los tres. Si la clase tiene un solo foco, un objetivo bien formulado alcanza.
Antes y después
| Así no dice mucho | Así orienta la clase |
|---|---|
| Trabajar ippon seoi nage. | Aplicar el ippon seoi nage con el compañero en desplazamiento, por los dos lados. |
| Conocer las salidas de inmovilización. | Ejecutar la salida de kesa gatame con puente y giro contra resistencia progresiva. |
| Hacer físico. | Sostener el ritmo en un circuito de fuerza en parejas de tres vueltas sin perder la técnica. |
| Ganar los combates. | Enlazar la proyección con el trabajo de suelo en el shiai cuando no hay ippon. |
El sustento
De dónde viene el verbo en infinitivo
En la didáctica en español, los objetivos se redactan empezando por un verbo en infinitivo que indica la acción o conducta esperada. Un artículo de metodólogos cubanos de la educación física (Monistirol y colaboradores, 2013) lo desarrolla para la clase: el objetivo lleva el infinitivo, la habilidad o capacidad, la intención pedagógica y la condición en que se realiza. También propone qué verbos usar según el nivel —reproducir, aplicar, crear— y los tres objetivos de la clase: instructivo, desarrollador y educativo.
Es una convención de nuestra lengua, no una ley universal: en inglés se escribe "el alumno será capaz de…". Lo que comparten las dos tradiciones es lo esencial: que el objetivo describa algo que se puede ver.
La conducta observable: Mager
Robert Mager, la referencia clásica en objetivos de enseñanza (1962), definió el objetivo como la descripción del resultado que se espera de la instrucción, no del proceso de enseñar. Le dio tres componentes:
- La conducta: lo que el alumno hace, dicho con un verbo que se pueda comprobar.
- La condición: en qué circunstancias lo hace.
- El criterio: el nivel a partir del cual se considera logrado.
De ahí viene la recomendación de evitar verbos como "saber", "comprender" o "apreciar": son demasiado vagos para comprobarse. El propio Mager admitía que no siempre hace falta incluir la condición ni siempre es práctico incluir el criterio, pero cuanto más se diga, mejor comunica el objetivo.
La misma tradición distingue tres ámbitos del aprendizaje —el de los conocimientos, el de los movimientos y el de las actitudes—, que coinciden con los tres tipos de objetivo de la clase: técnico, físico y formativo.
¿Sirve fijar objetivos? Lo que dice la investigación
- Los objetivos específicos y exigentes funcionan mejor que "haz lo mejor que puedas". Es la conclusión central de 35 años de investigación resumidos por Locke y Latham (2002), los autores de la teoría del establecimiento de metas.
- En el deporte, importa el tipo de objetivo. Un metaanálisis de 27 estudios experimentales (Williamson y colaboradores, 2022) encontró que los objetivos de proceso —centrados en cómo se ejecuta— tuvieron el mayor efecto sobre el rendimiento; los de rendimiento —alcanzar una marca propia—, un efecto moderado; y los de resultado —ganar—, un efecto casi nulo.
Diagrama propio con los tamaños del efecto que reporta el metaanálisis. Un efecto de 0,2 se considera pequeño; de 0,8 o más, grande.
Para una clase de judo la lectura es directa: "aplicar la entrada con los pies paralelos" ayuda más que "ganar el randori". Por eso los objetivos de este artículo hablan de cómo se ejecuta y no del marcador.
Sus límites
- La fórmula del infinitivo viene de la tradición didáctica, no de un experimento: es una buena práctica de redacción, no una ley científica. Lo que sí tiene respaldo experimental es que los objetivos concretos y centrados en el proceso mejoran el rendimiento.
- El metaanálisis de objetivos en el deporte reúne 27 estudios de deportes distintos; no encontré estudios hechos específicamente con judokas.
- Un objetivo bien escrito no arregla una clase mal organizada. Y uno demasiado rígido tampoco ayuda: si el grupo llega cansado o son pocos, se ajusta.
Cómo lo usamos en el club
- Cada sesión tiene su objetivo, formulado con esta fórmula. En la app aparece arriba de la descripción de la sesión.
- Se dice al empezar, en el rei de inicio, en una frase corta. Así cada judoka sabe para qué es cada ejercicio.
- Se revisa al terminar, en el rei de cierre: ¿lo logramos? Lo que quedó pendiente es el punto de partida de la siguiente clase.
- Va en cadena: el objetivo de hoy sale de lo que realmente se hizo la clase anterior, no de lo que estaba planeado.
- También en las sesiones para la casa: las sesiones individuales que se programan en la app llevan su propio objetivo, según lo que cada judoka contó en sus formularios.
Un ejemplo completo, de una clase reciente:
Técnico: aplicar el ippon seoi nage con el compañero en desplazamiento y continuar al suelo cuando la proyección no es ippon.
Físico: mejorar la resistencia a la fuerza y la coordinación en un circuito en parejas.
Formativo: manifestar cuidado por el compañero en cada caída y en el shiai.
Sobre cómo ordenamos la clase para cumplirlo —calentamiento, técnica, shiai y circuito—, ver Cómo armar una clase de judo para lesionarse menos.
Estudios y lecturas recomendadas
- Monistirol Aquiles, G. A., Garcés Ricardo, I. R., del Toro Rosales, J. L. & Soler Sánchez, R. (2013). Vías y herramientas para la elaboración y formulación de los objetivos en la clase de Educación Física. EFDeportes.com, Revista Digital, 18(181). Acceso libre.
- Mager, R. F. (1962). Preparing Instructional Objectives. Fearon Publishers. Resumen de sus tres componentes en Behavioral Objectives and How to Write Them (Florida State University).
- Locke, E. A. & Latham, G. P. (2002). Building a practically useful theory of goal setting and task motivation: A 35-year odyssey. American Psychologist, 57(9), 705-717.
- Williamson, O., Swann, C., Bennett, K. J. M., Bird, M. D., Goddard, S. G., Schweickle, M. J. & Jackman, P. C. (2022). The performance and psychological effects of goal setting in sport: A systematic review and meta-analysis. International Review of Sport and Exercise Psychology, 17(2), 1050-1078.
Robert Gutiérrez — 3er Dan
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