Formación
Test de Ruffier: cómo medir la recuperación del corazón con 30 sentadillas
En resumen
- – El Test de Ruffier mide qué tan rápido se recupera el corazón después de un esfuerzo corto: 30 sentadillas en 45 segundos y tres tomas de pulso.
- – No reemplaza al SJFT ni al Test de Santos: es un test general y submáximo, útil para seguir la condición cardiovascular de base de cualquier judoka, incluso principiantes.
- – Las tablas clásicas son de adultos y castigan a los chicos, que tienen el pulso más alto. Por eso clasificamos con tablas corregidas por edad (Zanevskyy y Zanevska, 2024).
- – Cada escala se calcula con el protocolo de su propio estudio: la correa de pecho registra el pulso segundo a segundo, así que un mismo test sirve para todas.
- – Su validez es moderada: sirve para seguir la evolución de cada judoka, no para ordenar a unos contra otros. En adultos también estima el VO₂máx (Guo y colaboradores, 2018). Ya está en la app del club, en Tests físicos.
Después de una serie intensa de uchi-komi, algunos judokas vuelven a respirar tranquilos en segundos y otros siguen con el corazón a mil. Esa diferencia —la capacidad de recuperación— es una de las señales más simples de la condición cardiovascular. El Test de Ruffier la mide con un esfuerzo de menos de un minuto, sin tatami, sin compañero y sin equipamiento especial. Este artículo resume cómo se hace, cómo se interpreta según la edad, qué tan confiable es y cómo lo usamos en el club.
De dónde viene
El test lo propuso el médico francés James-Edward Ruffier a mediados del siglo XX, y J. Dickson propuso una fórmula alternativa para interpretarlo. Hoy se sigue usando mucho en Francia y en Europa del Este —en Ucrania, por ejemplo, es obligatorio en la educación física escolar— justamente porque se puede hacer en cualquier lugar. En los últimos años se volvió a estudiar con correas de pecho, que eliminan el error de contar el pulso a mano (Sartor y colaboradores, 2016).
El protocolo
- Reposo acostado 5 minutos. Se toma P0: la frecuencia cardíaca de reposo, promedio de los últimos 15 segundos.
- De pie, 30 sentadillas en 45 segundos siguiendo un metrónomo a 80 golpes por minuto: un golpe para bajar y otro para subir. Rodillas a 90°, espalda recta, brazos estirados al frente.
- Al terminar, el judoka se acuesta enseguida. Se toma P1: el pulso de los primeros 15 segundos de recuperación.
- Se toma P2: el pulso de los últimos 15 segundos del primer minuto, entre 0:45 y 1:00.
Así se hace en los estudios de las tablas por edad y en el protocolo clásico, contando el pulso 15 segundos y multiplicando por 4. Con la correa, la app además sigue midiendo hasta 1:15, porque otros estudios usan ventanas distintas (ver "Cada escala, con su propio protocolo").
Diagrama propio del protocolo clásico, el de los estudios de las tablas por edad (Zanevskyy y Zanevska, 2019 y 2024).
Cómo se interpreta
Con las tres pulsaciones se calculan dos índices. En los dos, cuanto más bajo, mejor: significa que el corazón se aceleró poco y volvió rápido a su ritmo.
- Índice de Ruffier = (P0 + P1 + P2 − 200) / 10
- Índice de Ruffier-Dickson = ((P1 − 70) + 2 × (P2 − P0)) / 10
El de Dickson depende menos del pulso de reposo y le da más peso a la recuperación del primer minuto; por eso es el que usamos como clasificación principal. Para adultos, su escala clásica tiene siete niveles:
| Índice de Ruffier-Dickson (adultos) | Condición cardiovascular |
|---|---|
| menos de 0 | Excelente |
| 0 a 2 | Muy buena |
| 2 a 4 | Buena |
| 4 a 6 | Media |
| 6 a 8 | Aceptable |
| 8 a 10 | Mala |
| más de 10 | Muy mala |
Escala clásica del índice de Dickson tal como la describen Zanevskyy y Zanevska (2019). Un valor justo en el límite cae en el nivel siguiente.
Niños y adolescentes: la edad cambia la escala
Esas tablas se pensaron para adultos. Pero el pulso de reposo normal de un chico es más alto: alrededor de 102 latidos por minuto a los 6 años, frente a unos 70 en un adulto. Con la tabla de adultos, un niño perfectamente sano sale "malo". No es un problema teórico: en Ucrania, donde el test es obligatorio en la escuela, más de la mitad de los alumnos —incluidos jóvenes deportistas— terminaba en el grupo de actividad física casi nula por culpa de la tabla.
Ihor y Lyudmyla Zanevskyy, de la Universidad Estatal de Cultura Física de Lviv, corrigieron los límites según el pulso normal de cada edad y los validaron en 683 escolares de 6 a 17 años (2024). Con la corrección, los chicos sanos dan los mismos resultados que los adultos sanos (en su estudio de 2019, 3,7–4,0 en niños de 6 a 8 años frente a 3,8 en adultos; sin corrección, los niños daban 7,6–8,8). Estos son los límites corregidos del índice de Dickson:
| Edad | Excelente | Muy buena | Buena | Media | Aceptable | Mala | Muy mala |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 6 | < 3,2 | < 6,1 | < 9,0 | < 11,9 | < 14,9 | < 17,8 | ≥ 17,8 |
| 7 | < 2,8 | < 5,6 | < 8,4 | < 11,2 | < 14,0 | < 16,8 | ≥ 16,8 |
| 8 | < 2,3 | < 5,0 | < 7,6 | < 10,3 | < 12,9 | < 15,6 | ≥ 15,6 |
| 9 | < 1,8 | < 4,3 | < 6,8 | < 9,3 | < 11,9 | < 14,4 | ≥ 14,4 |
| 10 | < 1,4 | < 3,8 | < 6,2 | < 8,6 | < 11,0 | < 13,4 | ≥ 13,4 |
| 11 | < 1,0 | < 3,3 | < 5,6 | < 7,9 | < 10,1 | < 12,4 | ≥ 12,4 |
| 12 | < 0,8 | < 3,0 | < 5,2 | < 7,4 | < 9,6 | < 11,8 | ≥ 11,8 |
| 13 | < 0,5 | < 2,6 | < 4,8 | < 6,9 | < 9,1 | < 11,2 | ≥ 11,2 |
| 14 | < 0,3 | < 2,3 | < 4,4 | < 6,5 | < 8,5 | < 10,6 | ≥ 10,6 |
| 15 | < 0,1 | < 2,2 | < 4,2 | < 6,2 | < 8,3 | < 10,3 | ≥ 10,3 |
| 16 y más | < 0 | < 2 | < 4 | < 6 | < 8 | < 10 | ≥ 10 |
Límites del índice de Ruffier-Dickson corregidos por edad (Zanevskyy y Zanevska, 2024, tabla 3). El mismo trabajo publica la corrección del índice de Ruffier hasta los 17 años; la app usa las dos.
Cada escala, con su propio protocolo
Los estudios no miden exactamente lo mismo. Las tablas por edad y las escalas clásicas usan el promedio de los primeros 15 segundos y P2 entre 0:45 y 1:00. Sartor y colaboradores (2016), que trabajaron con correa de pecho, usan el pico de los primeros 15 segundos y P2 entre 1:00 y 1:15. Para el VO₂máx, Guo y colaboradores (2018) usan el pulso al terminar y el pulso al minuto exacto. Como la correa registra el pulso segundo a segundo, un mismo test da los valores de los tres, y cada escala se calcula con los suyos:
| Para | P1 | P2 |
|---|---|---|
| Tablas por edad y escalas clásicas (Zanevskyy, Ruffier, Dickson) | promedio 0–0:15 | promedio 0:45–1:00 |
| Escala de Sartor (3 niveles) | pico 0–0:15 | promedio 1:00–1:15 |
| VO₂máx (Guo) | pico al terminar | pulso al minuto |
Sin correa, contando el pulso a mano, solo se puede seguir el protocolo clásico. La escala de Sartor y el VO₂máx se validaron con monitor de frecuencia cardíaca, así que en ese caso no se calculan.
Un mismo test, varias escalas
Hay más de una tabla publicada, y no siempre coinciden. Para ver la diferencia, este es un mismo test clasificado con todas las escalas. Un ejemplo (valores clásicos): P0 = 61, P1 = 125 y P2 = 82 dan un índice de Ruffier de 6,8 y un índice de Dickson de 9,7.
| Escala | Adulto | Judoka de 10 años |
|---|---|---|
| Dickson ajustada por edad (Zanevskyy 2024) — principal | Mala | Aceptable |
| Dickson clásica de adultos (7 niveles) | Mala | Mala |
| Dickson según Sartor 2016 (3 niveles: ≤ 5 buena, 6–10 regular, ≥ 11 baja) | Regular | Regular |
| Ruffier ajustada por edad (Zanevskyy 2024) | Media | Excelente |
| Ruffier clásica de adultos (5 niveles: < 3,5 excelente … > 14,5 muy mala) | Media | Media |
Para simplificar, en este ejemplo la fila de Sartor usa los mismos valores; en la app se calcula con los de su propio protocolo.
Las diferencias son grandes, sobre todo en chicos: el índice de Ruffier le da mucho peso al pulso de reposo, que en un niño de 10 años es naturalmente alto. Por eso elegimos una sola escala principal (Dickson ajustada por edad) para seguir la evolución.
En la app, además, a cada judoka se le muestran solo las escalas que aplican a su edad, cada una con el rango de la calificación (por ejemplo, "Mala (8 a 10)"). A un chico no se le muestran las de adultos, que lo castigarían por su pulso de reposo, ni la de Sartor, que se hizo en adultos: ve la de Dickson y la de Ruffier corregidas por edad. A un adulto no se le muestran las corregidas, que para él coinciden con las clásicas.
¿Qué tan confiable es?
- Validez moderada. Comparado con el VO₂máx (el "estándar de oro" de la condición aeróbica), el índice de Dickson correlaciona entre −0,36 y −0,59 según el estudio: −0,40 en adultos sanos con correa (Sartor, 2016), −0,36 a −0,43 en chicos de 10 a 17 años (Bruggeman, 2020) y −0,59 en estudiantes de educación física (Oliveira, 2010). Sirve para detectar una mala condición y para ver si un judoka mejora o empeora, pero no para ordenar a los judokas de mejor a peor.
- En menores de 12 años, poco repetible. En 352 niños de alrededor de 10 años, el mismo test repetido una semana después dio resultados bastante distintos (coeficiente de repetibilidad de 0,43 a 0,64, "pobre"). En los más chicos conviene repetirlo y mirar la tendencia, no un valor suelto.
VO₂máx estimado: un número más fino para adultos
El índice por sí solo explica poco de las diferencias reales de condición aeróbica entre personas (en el estudio de Sartor, menos de un 20 %). Guo y colaboradores (2018) midieron el VO₂máx real en cinta de 40 adultos de 18 a 64 años y buscaron qué combinación de datos del Test de Ruffier lo predecía mejor. La fórmula que encontraron usa el pulso de reposo en relación con la talla, cuánto baja el pulso en el primer minuto en relación con la edad, y el sexo:
VO₂máx (L/min) = 3,0143 + 1,1585 × sexo − 0,0268 × (P0 / talla) + 118,7611 × (pulso al terminar − pulso al minuto) / edad³
Sexo: 1 hombre, 0 mujer; talla en metros; edad en años. Dividido por el peso en kg y multiplicado por 1000 da ml/kg/min, la unidad habitual.
Con esa fórmula se explica alrededor del 64 % de las diferencias de VO₂máx entre personas. Por ejemplo, un hombre de 30 años, 1,75 m y 75 kg con un pulso de reposo de 61, un pico de 125 al terminar y 82 al minuto tendría un VO₂máx estimado de 45,7 ml/kg/min.
Sus límites:
- El error típico es de ± 0,54 L/min, unos ± 7 ml/kg/min en un adulto de 75 kg. Sirve para seguir la evolución de cada uno, no reemplaza una prueba de laboratorio.
- Se validó solo en adultos de 18 a 64 años. En chicos no sirve: el término que divide por la edad al cubo se dispara y da valores imposibles (con los datos de una judoka de 10 años daría unos 110 ml/kg/min, más que los mejores fondistas del mundo). Por eso la app no lo calcula fuera de ese rango.
- Necesita la correa de pecho, y la muestra es chica (40 personas, sin judokas).
¿Y en judokas?
Buscamos estudios del Test de Ruffier hechos con judokas o con otros deportes de combate y no encontramos ninguno publicado en revistas científicas con revisión de pares. En Rusia y Ucrania se usa con judokas y sambistas jóvenes, pero en publicaciones de bajo nivel y sin valores de referencia que podamos usar. Lo que sí está documentado es que los judokas recuperan la frecuencia cardíaca más rápido que los no deportistas después de un esfuerzo intenso. Con el tiempo, los propios datos del club —cada test queda guardado en la app— van a ser la mejor referencia para nuestros judokas.
Sus límites, sin maquillaje
- Es un test submáximo y general: dice cómo se recupera el corazón, no cuánto rinde un judoka en combate. Para eso están el SJFT y el Test de Santos.
- El resultado depende mucho de las condiciones: café, mala noche, estrés, una sesión dura el día anterior o calor suben el pulso de reposo. Conviene repetirlo siempre a la misma hora, en reposo y antes de entrenar. Durante el reposo el judoka tiene que estar quieto y sin hablar hasta el final: si se mueve o se anticipa al esfuerzo, P0 sube.
- La técnica y el ritmo de las sentadillas importan: si el judoka se atrasa con el metrónomo o no baja a 90°, el esfuerzo es menor y el índice sale mejor de lo real.
- Las 30 sentadillas son parte del protocolo. Si el judoka hace menos, el pulso sube menos y el índice sale mejor de lo que es. No existe una fórmula publicada para corregirlo (el pulso no sube en proporción a las repeticiones), así que ese test queda fuera de protocolo: su resultado es solo orientativo y lo correcto es repetirlo otro día.
- La correa mide con más precisión que el conteo a mano. Conviene comparar a cada judoka siempre con el mismo método.
Cómo lo usamos en el club
El Test de Ruffier está en la app, en Tests físicos, junto al SJFT y al Test de Santos, y usa la misma correa de pecho:
- Antes de empezar se ve el pulso en vivo, para confirmar que la correa está leyendo bien, junto con los datos del judoka: su edad, su sexo y qué tabla se le va a aplicar (con un aviso si falta la fecha de nacimiento en su perfil), y su talla y peso, que vienen precargados del perfil y quedan registrados en cada test. En adultos de 18 a 64 años, sexo, talla y peso se usan además para el VO₂máx.
- La app marca los 5 minutos de reposo (se puede saltar si el judoka ya estaba acostado), hace sonar el metrónomo de las sentadillas y va mostrando en cuál va.
- Toma P0, P1 y P2 sola con la correa, con los valores del protocolo de cada escala, y calcula los índices. Esos valores no se pueden editar a mano, para que el registro sea confiable. El resumen muestra también qué correa se usó.
- Clasifica con la tabla de la edad del judoka y muestra al lado las otras escalas que aplican a su edad, cada una con su rango. En menores de 12 años avisa que conviene repetir el test.
- En adultos de 18 a 64 años, con correa, muestra además el VO₂máx estimado; si falta algún dato, avisa cuál.
- El coach anota cuántas sentadillas completó. Si fueron menos de 30, el test queda marcado como fuera de protocolo: la clasificación y el VO₂máx se muestran como orientativos y el test no entra en el gráfico de evolución, para que no aparezca como una mejora falsa.
- Si no hay correa, el cronómetro igual marca cada ventana para contar el pulso a mano (15 segundos × 4) y cargarlo al final.
- Cada judoka tiene su historial con la evolución del índice y la curva de frecuencia cardíaca de cada test; desde el menú "Mis tests", el propio judoka también puede verlo.
Por ser corto y sin compañero, lo pensamos como un control periódico: al inicio de la temporada, después de una etapa de preparación física y al volver de una lesión o de unas vacaciones largas.
Estudios y lecturas recomendadas
- Zanevskyy, I. & Zanevska, L. (2024). Assessment of cardio-respiratory fitness using age-adjusted squat test models. Journal of Physical Education and Sport, 24(3), 577-584. Acceso libre.
- Zanevskyy, I. & Zanevska, L. (2019). Validity of the Dickson index regarding primary school physical education. Human Movement, 20(2), 44-49. Acceso libre.
- Guo, Y. et al. (2018). A 3-minute test of cardiorespiratory fitness for use in primary care clinics. PLoS ONE, 13(7), e0201598. Acceso libre.
- Sartor, F. et al. (2016). A 45-Second Self-Test for Cardiorespiratory Fitness: Heart Rate-Based Estimation in Healthy Individuals. PLoS ONE, 11(12), e0168154. Acceso libre.
- Test-retest reliability and convergent validity of the Ruffier Index in children under 12 years old. Science & Sports (2018).
- Bruggeman, B. S. et al. (2020). Simple tests of cardiorespiratory fitness in a pediatric population. PLoS ONE, 15(9), e0238863. Acceso libre.
- Oliveira, R. et al. (2010). Can the Ruffier-Dickson test be used for the evaluation of training level in sportsmen? Medicine & Science in Sports & Exercise, 42(5).
- Trovato, B., Roggio, F., Petrigna, L. & Musumeci, G. (2023). Modified Isoinertial-Based Ruffier Test in Healthy Individuals: A Feasibility Study. Journal of Functional Morphology and Kinesiology, 8(2), 36. Acceso libre.
- Cardiovascular adaptations in judo: a narrative review (2025). Acceso libre.
- Ruffier, J.-E. (1951) y Dickson, J. (1950): trabajos originales del test y del índice, citados por los estudios anteriores.
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